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Mi relación amorosa con

Beatriz del Carmen XLIII

30 de junio de 2008

 

No es común en México que los Presidentes hablen cuando acuden a la inauguración de una exposición de arte. Su presencia, según ellos es suficiente para demostrar la importancia del evento. Pero en mi exposición homenaje, el Presidente se refirió a mi obra y lo hizo muy bien. Reproduzco algunas de sus palabras: “A nombre del pueblo de México le agradezco (a Cuevas) lo que ha hecho por difundir, particularmente, el arte que crea; lo felicito por su trayectoria que admiramos y le agradezco sus valiosas aportaciones al país y al mundo de las artes plásticas”. Así mismo digo: “Yo invito a todos los mexicanos, especialmente a los jóvenes para aprovechar esta oportunidad única y a apreciar la obra de un artista mexicano universal, orgullo de nuestro país que esta hoy entre nosotros. En ese contexto, Calderón Hinojosa reconoció que esta impresionado o deslumbrado por el arte de Cuevas, a quien calificó como el más grande de los artistas contemporáneos”. Al término del acto, el titular del Ejecutivo, su esposa Margarita Zavala y el homenajeado recorrieron la exposición. Cuando le toco a Cuevas improvisar un discurso, dijo: “En estos 50 años tuve una extraordinaria actividad en el extranjero, fueron muchos los muesos donde mis obras se presentaron. Contaba con una crítica responsable pero no dejaba de haber un dejo de tristeza por el hecho de que durante muchos años en mi propio país, donde surgen mis obras precisamente, de mis experiencias como mexicano se me negara.
“Recibí ataques y eso lastima, y no compensa el hecho que en otras ciudades, en otros países, en lugares de diversas culturas recibiera yo el elogio del mundo artístico, porque uno siempre quiere la aceptación del padre, no se conforma uno con la aceptación de otra gente si el padre lo rechaza a uno”.
Flanqueado por Felipe Calderón, la Secretaría de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota; el presidente de Conaculta, Sergio Vela; y la directora del INBA, Teresa Franco; confesé que no conocía las salas de la exposición de Bellas Artes, pues solo acudía al teatro, a las funciones de ópera y conciertos. Me pasaba yo de largo por las salas de exposición, no las quería yo ver, quizá por un especie de resquemor, de rencor, porque pensaba que en esas paredes nunca se colgarían mis obras. Por las noches me entraba una especie de tristeza, pensar de que tengo el Museo José Luis Cuevas, donde cada año ago una exposición individual de mis trabajos”.

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Agradezco a todos aquellos que han escrito sobre mi exposición-homenaje. Muchas plumas de escritores notables se han ocupado de mi obra. Todo lo que de mi se dice ahora es elogioso. Esto me contenta. Me emociona. Ahora mi amada esposa y a mi se nos ha ocurrido llevar a cabo otra exposición con las obras que no cupieron en las paredes del Palacio de Bellas Artes. Son poco más de cien y hemos pensado que el 10 de julio será una buena fecha. Así que mi presencia se duplica. Espero que los que me lean acudan a la inauguración que como es costumbre será a las siete y media de la noche.
Hoy fui entrevistado por Sergio Sarmiento, con quien me une antigua amistad. Fue muy interesante para mi haber dialogado con este magnífico periodista.
Entre el mucho material que he recibido en los últimos días hay un ensayo escrito por Judith Rodríguez, que a continuación reproduzco. Hay algo que me desconcierta. Procede de una fuente que se anuncia como Grupo Editorial Océano de México. ¿Apareció en una revista, un libro o en un periódico? Quién sabe.
“Esta exposición fue planeada por la ex directora del Museo del Palacio de Bellas Artes, Mercedes Iturbe, quien antes de su muerte (1º de abril de 2007) informó a José Luis Cuevas y a su esposa Beatriz del Carmen que las puertas serían abiertas para mostrar una magna exposición del también llamado “Gato Macho”. (Aquí hay una inexactitud Mercedes no hizo nada porque mi exposición se presentará. La que la aceptó fue la directora del INBA, María Teresa Franco, que escucho la petición que le hizo Beatriz del Carmen Cuevas, que además de ser mi esposa  dirige el Museo que lleva mi nombre).
“Para esta exposición el creador de La infanta, entrego al recinto cerca de 350 piezas, provenientes del acervo del Museo José Luis Cuevas y (de algunas, muy pocas, de colecciones particulares de México), por lo cual niega que esta sea una exposición retrospectiva, pues como el mismo explicó, su obra se encuentra principalmente en el extranjero y gran parte de ella pertenece a colecciones privadas, por lo que reunirla era un trabajo muy complicado.
Aunque la obra es suficiente para llenar más de cuatro salas de Bellas Artes, los curadores, Teresa del Conde y Luis Rius, se enfrentan a la falta de espacio, lo que representa un problema para Cuevas, pues a el le encantaría ser el curador de su propia exposición. “Yo quiero estar representado en la exposición con dibujos, grabados, escultura y pintura reciente. Hemos entregado alrededor de 350 obras, pero por razones de espacio no se podrá exponer todo”.
Cuevas comentó que si bien se requirió del trabajo curatorial de las magnas exposiciones de Diego Rivera y Frida Kahlo, en el recinto capitalino, se decidió porque ambos artistas han fallecido, sin embargo en su caso, el mismo debería ser el curador de su muestra pues esta vivo y teme que algunas de las piezas que el considera trascendentes, sean excluidas, este es el caso de las cartas que escribió a su esposa Beatriz del Carmen.
Sus dibujos, litografías y grabados han adornado a partir de entonces muchas veces las paredes de las más prestigiosas galerías y museos de Estados Unidos, Lationoamerica y Europa y no puede olvidarse su importante labor como ilustrador de libros de arte. (...)
Por otro lado Cuevas ha sido colaborador en revistas como Life o Playboy, en las que ha publicado sus ilustraciones; o las incursiones en el mundo de la escenografía teatral, como en La noche de los asesinos del cubano José Triana; un ballet del Elliot Feld que se presentó en Nueva York; o una adaptación teatral de El proceso” de Franz Kafka; o “Retorno al hogar” de Harold Pinter, entre otras producciones. El periodismo cultural también lo ha practicado con su popular columna Cuevarios. También ha publicado libros autobiográficos entre ellos el titulado Gato Macho y muchos más.
Aún cuando Cuevas iba en contra de las formas establecidas en el arte es uno de los personajes más reconocido. No esta por demás pensar en Cuevas como quien bautizó a la “Zona Rosa” y realizó ahí el célebre Mural Efímero.
Sus propuestas, su talento y su enigmática presencia le valieron infinidad de reconocimientos internacionales. (...)
La indómita presencia de Cuevas en el arte mexicano se mostrará el próximo 5 de junio en la inauguración de esta muestra en Bellas Artes.
El también llamado “Gato Macho” es una de las personalidades más peculiares y originales de todo el panorama artístico mexicano. Su actividad incansable en el arte destruyó los moldes adacemicistas que defendían Siqueiros, Rivera y Orozco, que determinaron gran parte del panorama en el arte mexicano del siglo pasado.
En los albores de su carrera artística, José Luis Cuevas trabajo diseccionando cadáveres lo cual le permitió llegar a un dibujo con figuras fantásticas que desembocaron en imágenes de prostitutas, agonizantes, hospitales y niños desvalidos de Nonoalco. (...)
Su preocupación por romper moldes académicos, se puso de manifiesto en 1970 con la organización de varios happenings en el San José State Collage de California, en los que regalaba a la salida carteles contra la  guerra de Vietnam. El mismo año presentó su candidatura a diputado federal, llamando a jóvenes  e intelectuales a formar un nuevo partido político que rompiera con el statu quo, puesto de manifiesto en 1968 con el triste episodio de la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. (...)

 

 

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