|
|||
| d | |||
![]() |
Mi relación amorosa con Beatriz del Carmen XLIX 11 de agosto de 2008 |
||
Han pasado rápido los dos meses de mi magna exposición en el Palacio de Bellas Artes. El pasado lunes próximo cerrará sus puertas dejando en mi una sensación de nostalgia . Sin embargo continuará abierta, durante tres meses más mi presencia en el Museo José Luis Cuevas, con el mismo número de obras, así como aquella otra que podrá verse en el Centro Cultural San Ángel. La del Palacio tuvo una extraordinaria asistencia de público y ha sido ampliamente comentada por los diferentes medios de comunicación. XXXXXXXXXX Un ciclo se cierra y mi amada esposa Beatriz del Carmen ya empieza a agendar lo que vendrá en lo que resta de este año. Pronto reanudaremos nuestra vida viajera. Habrá según anota muchos homenajes y exposiciones que nos mantendrán ocupados. Desde que nos conocimos hace siete años nuestra vida ha sido intensa. No hay reposo. Cuando estamos en México permanecemos en nuestro estudio produciendo obras incansablemente. Como ha sido nuestra costumbre, ella participa en mi diario quehacer. Sin su presencia, mi obra se detendría. Ella es el motor que me mantiene productivo. Gracias amada esposa. XXXXXXXXXX Invitados por el gobernador Enrique Peña Nieto, Beatriz del Carmen y yo hicimos un viaje de ida y vuelta, a Toluca. Se trató de una reunión de la Coordinación General del Consejo Consultivo del Bicentenario de la Independencia de México. Formo parte de este Consejo y esto me honra. Fuimos recibidos por Agustín García Pliego, Director de la Casa de Cultura, que con antelación no conocía. Me recuerda que nos vimos por vez primera hace 25 años cuando y por primera vez visité Toluca para dar una conferencia en la Universidad. Después en muchas otras ocasiones regresé al Estado de México, por diferentes motivos. XXXXXXXXXX El domingo pasado Beatriz del Carmen y yo hicimos una renovación de nuestros votos religiosos, recibiendo la bendición de Monseñor Guillermo Schulenburg en la capilla que tiene en su casa de las Lomas. Fue para nosotros una confirmación de nuestro amor que nos prometimos parta el resto de nuestras vidas cuando hace dos años nos casamos en la Catedral de México. Bendijo Monseñor nuestros anillos. Es común esta reafirmación de amor en aquellos que están seguros del sentimiento que los ha llevado a lasarse por el rito católico. Nos acompañaron dos parejas de amigos y después en grupo nos fuimos a comer al restaurante “El Cardenal” del Hotel Sheraton. |
|||
Esta Semana Archivo Museo JLC Sitio Oficial JLC Diseño y Prog. Abraxas
|
|||