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El 14 de agosto fue el cumpleaños de mi querida esposa Beatriz del Carmen y a partir de entonces ha habido varias celebraciones.
La casa se ha llenado de flores enviadas por sus amigos. Me da mucho gusto éstas demostraciones de cariño. Han abundado las invitaciones a comer y yo le entregué tres cartas escritas y dibujadas el mismo día en que cumplió un año más de vida. Al día siguiente continuaron los festejos. Llegaron algunos regalos y felicitaciones escritas. Para los días siguientes habrán más invitaciones y yo continuaré dibujando para ella. Hoy me levanté muy temprano e inicié un lienzo de gran formato que espero terminar hoy mismo por la tarde. Se lo prometí y la obra ya va bastante avanzada. Espero que el resultado refleje mis sentimientos amorosos que ella me inspira.
Rocío Durán (Cocó) que fue esposa de Agustín Lara nos invitó a comer en su casa, que está muy cerca de la nuestra. Nos conocimos en Monterrey cuando asistimos a la presentación de un libro que escribió Guadalupe Loaeza sobre la vida del “Flaco de Oro”. Desde entonces hemos iniciado una gran amistad que ha quedado sellada, al entregarme una guayabera y un suéter que perteneció a su esposo. Los portaré con enorme emoción, por la admiración que siempre he tenido por el compositor.
También hemos hecho amistad con Manuel Esperón y su esposa Beatriz. Él compuso la mayoría de las canciones que cantaba Jorge Negrete en sus películas. Su letrista fue casi siempre Ernesto Cortázar. Hay un dato curioso que pocos conocen. Cuando habiendo ya muerto Cortázar como consecuencia de un accidente, Esperón llamó a Octavio Paz para que le escribiera una canción que se llama “El rebelde” y que se escucha en una película del mismo nombre. Esperón nació el mismo año que el actor y cantante, de quién fue gran amigo y hace poco celebró su cumpleaños número 97. A pesar de su avanzada edad no ha perdido su sentido del humor y su amor por la música.
Estando yo en Nueva York, en una ocasión visité al gran compositor cubano Julián Orbón, ya fallecido y hablamos largamente de música culta. Habiendo agotado el tema, le pregunté su opinión sobre la música popular mexicana y sentándose en su piano, estuvo tocando música de Agustín Lara y de Esperón a quienes calificó de “espléndidos músicos”. Al ocuparme en este mi Cuevario de éstos dos autores vino a mi memoria lo que de ellos me dijo uno de los grandes compositores de música clásica.
Reproduzco a continuación dos canciones de los compositores de los que me he ocupado. La primera es de Cortázar y Esperón:
COCULA
De esta tierra de Cocula
que es el alma del mariachi
vengo yo con mi cantar,
voy camino a Aguascalientes
a la Feria de San Marcos
a ver lo que puedo hallar.
Traigo un gallo muy jugado
para echarlo de tapado
con algún apostador,
y también traigo pistola
por si alguno busca bola
y me tilda de hablador.
De Cocula es el mariachi
de Tecalitlán los sones
de San Pablo su cantar,
de Tequila su mezcal
y los machos de Jalisco
afamados por entrones,
por eso train pantalones.
Vengo en busca de una ingrata
de una joven presumida
que se fue con mi querer.
Traigo ganas de encontrarla
pa’ enseñarle que de un hombre,
no se burla una mujer.
Se me vino de repente
dando pie pa’ que la gente
murmurara porque sí,
pero a ver hoy que la encuentre
y quedemos frente a frente
que me va a decir a mí.
La que sigue es de Agustín Lara:
COMO DOS PUÑALES
Como dos puñales de hoja Damasquina
tus ojazos negros, -ojos de acerina-:
clavaron en mi alma su mirar de hielo
rasgaron mi vida con su desconsuelo.
tus ojos bonitos, tus ojos sensuales,
que lindos ojitos, como dos puñales.
Quiero ver en tus ojos al atardecer
y calmar la tristeza que hay en tu mirar
quiero sentirte mía, inmensamente mía
que asesinen tus ojos sensuales,
como dos puñales, mi melancolía. |
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