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Encuentra mi amada esposa Beatriz del Carmen, una carpeta que consideraba perdida. Contiene información de las exposiciones en las que participó antes de que nos conociéramos. Es emocionante para ambos repasar las páginas de la trayectoria de mi esposa, que bien podríamos llamar “Beatriz del Carmen antes de José Luis Cuevas”. Por discreción, quizá, nunca me había contado de las siete exposiciones en las que estuvo presente en diferentes ciudades del mundo. La primera de ellas tuvo lugar en el vestíbulo del Recinto de San Lázaro, en la ciudad de México. La que sigue se llamó “Oro y plata”, presentándose en el Centro Artesanal Independencia, también en México. En el Paso, Texas participa en un evento que se llamó Women´s International Conference. Viaja su obra a Barcelona y uno de sus cuadros aparece en la vitrina que da a la calle. La muestra se llama America Avui. Federacio Internacional d’artistes. Al iniciarse este siglo se hace notar en una exposición que se llama “Amanecer del siglo XXI en luz y color”. Se presenta en la galería Argenta.
En esta “Caja de Pandora” que es la carpeta que hemos encontrado aparecen también muchas invitaciones, tarjetas con elogiosas palabras para la joven pintora, que con el paso del tiempo, al conocernos, nos enamoramos y nos casamos por 14 diferentes ritos. No podían faltar las inevitables notas sociales de diferentes periódicos. Se augura en estas “un prometedor futuro” y no deja de mencionarse que aunque se trata de una artista muy joven, en su obra se percibe una gran madurez. Encontramos opiniones anónimas. En una de ellas se dice: “Beatriz del Carmen maneja un surrealismo muy particular, que no tiene tanto que ver con dicha escuela, sino, tiene más que ver con los sueños de su vida. Es tenaz trabajando, pues logra relieves estucados y luego dora o platea, juega con la imagen y el color”.
Alguien, de nombre Collen Mac Cullough escribe lo siguiente: “El pájaro con la espina en el pecho, sigue una ley; algo desconocido, le impulsa a empalarse, no siente llegar la muerte; simplemente canta y canta hasta que no le quede vida para emitir otra nota. En cambio, nosotros, cuando nos clavamos la espina en el pecho, sabemos lo que hacemos.
Lo comprendemos, pero lo hacemos. Lo hacemos a pesar de todo”.
Beatriz del Carmen tiene un tío llamado Antoni Fernández Vallet que viendo la obra que ella presenta en Barcelona, le escribe la carta de la que tomo algunas frases. Debo decir que el “tío Antonio” fue muy amigo de Salvador Dalí y dos fotos con él, también hemos encontrado en la carpeta. Habiendo visto sus cuadros que presentó mi esposa en Barcelona, con gran entusiasmo le dice: “En cuanto a la agrupación ACEA – donde están situadas las salas “Amália Rodrigues” y “Brossa” en lo que se refiere a su naturaleza, objetivos y programa de actividades, te incluyo la correspondiente información.
De vuestra muestra se ha hecho publicidad en periódicos de Barcelona – de la que te incluyo unos recortes – y en las emisoras locales de TV.
Don Joan Palmarola, presidente ejecutivo de ACEA y director de la exposición, nos ha atendido en nuestras visitas con exquisita cordialidad e incluso como verás en las fotos, ha posado con nosotros debajo de una de tus obras.
Por cierto que nos hizo el comentario de que sería muy conveniente de que firmes tus cuadros siempre con el mismo nombre. Bueno Betty, si deseas cualquier otra información sobre el asunto de la exposición, no tienes más que decirlo y gustosamente procuraremos atenderte”.
La carta del “tio Antoni”, había empezado de la siguiente manera:
“Deja que en primer lugar te felicitemos sinceramente por la calidad de las obras que has enviado a la galería. Nos han gustado mucho. Felicidades.
Hemos visitado Laura y yo, la muestra en dos ocasiones. La primera vez, según el turno establecido para la exposición de las obras, el cuadro de la figura femenina desnuda, no había sido todavía expuesta. En la segunda tanda, no sólo lo estaba ya, sino que el director del certamen decidió colocarlo en el lugar preferente de la vitrina exterior de la sala, como reclamo de la muestra.
Te adjuntamos un reportaje fotográfico de la exposición y de su entorno. La calle de VIC donde está ubicada la galería es una calle peatonal, cortita y céntrica, muy próxima a la Avenida Diagonal, que es una de las vías más importantes de Barcelona. En la colección de fotos, Laura aparece en cada uno de los extremos de la calle”. |
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