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Mi esposa Beatriz del Carmen, convocó la semana pasada en el Museo Cuevas a las siguientes personas para firmar el contrato de Asociación Civil que se denomina “Amigos del Museo José Luis Cuevas”. El Consejo Directivo se conformó de la siguiente manera: Don Jorge Eduardo Burillo (Presidente), Doña Luz de Lourdes Sagarena (Presidente), Doña Raquel Birman Furman (Vicepresidente), Doña Nazli Amkie Askanazi (Secretario), Doña Patricia Dorenbaum Kraser (Prosecretario), Don Elías Sacal Cababie (Tesorero), Doña Silvia Farca de Sacal (Vocal), Doña Ana Lourdes Mexia Sagarena (Vocal) y Doña Leda Noemí Vargas Rivero (Vocal) quienes firmaron el contrato de Asociación Civil. Asistieron al evento aquellos que formarán parte de esta Asociación. Ellos son: Alejandro Pasquel, Salvador Vázquez Araujo, Beatriz del Carmen Cuevas, Hill Meyer, Carlos Corral, Dr. José Luis Ibarrola, Sandra de Ibarrola, Dr. Fernando Viveros, Embajador Miguel Ángel Orozco Dehesa y María Esthela, Gustavo Lomelín, Lucero Meyer, Luis Eduardo Garzón, Alejandra de Garzón, Luis Ortiz Monasterio, Guadalupe de Ortiz, Cecilia Moctezuma (representante del MAP), Martha Benard, Pedro Diego Alvarado, Miguel Ángel Porrúa, Mónica Sagarena, Monseñor Shulemburg, Nezly de Cohen, Olga Burillo y Gabriel, Paty de Weinstock, Silvia Canales (Museo), Sofía Corevra, Arturo Piñones y Verónica Soto.
Les toco hablar a Luz de Lourdes Sagarena Bernal, quien dijo lo importante que es la creación de esta Asociación que beneficiará a los proyectos de este museo que lleva mi nombre. María Teresa Franco, Directora General del INBA, habló de la siguiente manera, dirigiéndose a todos los convocados:
“Amigas y amigos todos: Apenas si es necesario señalar la importancia de la obra del maestro José Luis Cuevas en la historia del arte contemporáneo de México, en razón de la obligada referencia que encarna como uno de los testimonios más singulares y valiosos de la creación plástica nacional y de la presencia del arte mexicano en el mundo.
Esta evidencia se ve acompañada por otra: la que nos señala que en el ámbito frecuentemente imprevisible del arte, en el que la conjunción del azar y la fatalidad suele ser caprichosa, desde hace muchos años los mexicanos sabemos, en cambio que José Luis Cuevas y su obra son imprescindibles.
Indudablemente lo son, pues sería difícil imaginar la segunda mitad del siglo XX mexicano, hasta llegar a nuestros días, sin su presencia creadora, sin el hombre de acción que supo correr el riesgo que necesariamente entraña toda verdadera aventura y que, en la experiencia de dicho riesgo, supo recoger tan altos merecimientos y logros.
Así pues, para fortuna nuestra, he aquí la obra y el creador que la ha hecho posible: centro de gravitación e irradiación por el papel vigoroso, inteligentemente polémico y profundamente renovador que ha desempeñado en el desarrollo de nuestra cultura.
Ante tales muestras, también es necesario decir que José Luis Cuevas ha sido capaz de recrearse constantemente así mismo, en la misma medida en que, contracorriente de tendencias en otros tiempos imperantes, supo ilustrar singularmente las ricas, tensas y fértiles relaciones entre tradición y renovación.
Entre la ruptura de la tradición y la tradición de la ruptura para decirlo con una expresión de Octavio Paz, la obra de Cuevas ha sabido renovarse sin dejar de ser ella misma, al amparo de una voluntad expresiva que se despliega bajo un principio de identidad que, al mismo tiempo, es principio de constante recreación.
Esta mañana, me honra acudir a este recinto que se ha convertido en parte importante de los caudales del patrimonio artístico de México, pues resguarda obras de la mayor calidad de nuestro arte moderno y contemporáneo, así como valiosas expresiones del arte Latinoamericano y Europeo.
La constitución de la Asociación de Amigos del Museo José Luis Cuevas que esta mañana celebramos es una iniciativa de extraordinario valor pues, entre otros objetivos mayores, obedece a la voluntad de promover, proteger y conservar el trabajo no solo de quien ha creado este recinto, sino de todas aquellas obras y autores que se hallan en su acervo.
Esta iniciativa responde a la valiosa participación de la sociedad civil y, sin la menor duda, merece el más amplio reconocimiento de quienes, en forma generosa y desinteresada, a partir de hoy empeñarán sus esfuerzos para salvaguardar y acrecer los caudales de tan valioso patrimonio.
Cabe destacar que una empresa de esta naturaleza se inscribe en el creciente espíritu de colaboración que se suscita, en la actualidad, entre creadores, promotores, sociedad e instituciones tanto públicas como privadas. Se trata de un aliento, venturosamente contagioso, que mucho ha ayudado a atender y resolver exitosamente los desafíos que enfrentan el arte y la cultura de nuestro país.
Por estos simples motivos, estimados amigos, debemos felicitarnos por el feliz suceso que hoy nos ha convocado".
Muchas gracias
24 de noviembre de 2008.
Yo quiero agregar unas palabras en homenaje a mi amada esposa Beatriz del Carmen, quien desde que dirige el Museo José Luis Cuevas, ha desempeñado una labor ejemplar. Su poder de convocatoria es asombrosa. Felicidades, pues, Beatriz del Carmen. |
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