|
El día 10 de noviembre del presente año, invito a que me acompañen a inaugurar una exposición que es El Regreso de Cuevas al Politécnico, en Tecamachalco.
Es por ello, que en lugar de escribir mí acostumbrado Cuevario, cedo el espacio al siguiente escrito de esta institución.
Celebrar 35 años de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), Unidad Tecamachalco es todo un acontecimiento que nos lleva hacia el goce y la reflexión. Siete lustros en los que se han forjado en nuestras aulas ingenieros arquitectos que contribuyen con su trabajo y conocimiento al desarrollo del país.
Una escuela joven y vigorosa que no sólo ha puesto “La Técnica al Servicio de la Patria”, sino que además, promueve la cultura en todas sus manifestaciones. Hoy se viste de gala para recibir la exposición de uno de los artistas plásticos más importantes: José Luis Cuevas, un referente indiscutible en el mundo cultural nacional e internacional. Hombre controvertido que con obra ha subvertido los paradigmas estéticos y forjado un estilo singular e inconfundible.
Nadie como él ha dejado huella a través de su obra; por ello es importante resaltar esta muestra que generosamente comparte. La exposición: "El regreso de Cuevas al Politécnico" nos permite atisbar en el aquí y ahora de Cuevas; en las epístolas que ha escrito para Beatriz del Carmen, su esposa, las cuales están ilustradas con dibujos en tinta negra y a color; todas inician con la frase: “Mi amada esposa” y finalizan con “tuyo por siempre”. Estas cartas amorosas, que trascendieron de lo íntimo a lo público, son el reflejo del hombre y el artista que revoluciona, que no se inhibe, que en cada obra hace un homenaje a su vida y al tiempo que disfruta.
La presencia de Cuevas nos remite a la vida de un artista, quien gracias a su constancia y dedicación diaria trasciende y deja huella. Un hombre sin falsa modestia, que se conoce y reconoce que en cada momento de su existencia. Un artista que imprime la fuerza y la pasión que sólo tienen los grandes, los que no se intimidan, los que permanecen en el tiempo y la memoria.
Con esta exposición la ESIA Tecamachalco celebra y agradece a toda la comunidad del Instituto Politécnico Nacional por las más de tres décadas de contribuir en la edificación de nuevos senderos en la ingeniería, la arquitectura y la cultura de México.
|
|